Regcheq se expandirá a Brasil y México

De izquierda a derecha: Pedro Feres, Cristóbal concha, Cristián Neely y Gonzalo Restini.

Artículo de El Mercurio:

Levantamiento de Capital

En diciembre pasado, Regcheq, la firma que a través de un software digitaliza, automatiza y centraliza la gestión de todo el flujo del compliance de las empresas contra el lavado de activos, marcó un hito. Concretó su segunda ronda de financiamiento, logrando levantar US$ 1,6 millones. El proceso implicó la entrada de importantes inversionistas a la propiedad de la empresa: el grupo Consorcio; el holding Sable, de los empresarios Isidoro Quiroga y Héctor Gómez; el cofundador de Cornershop, Daniel Undurraga; el cofundador y CEO de Houm, Benjamín Labra; el CEO de Buk, Jaime Arrieta, y el fundador de Nearpod, Felipe Sommer.

Con el ingreso de los nuevos inversionistas, los socios fundadores de Regcheq Pedro Feres, Cristóbal Concha, Cristián Neely y Gonzalo Restini redujeron su participación en la propiedad, desde el 75% al 60%. En la primera ronda de financiamiento que efectuaron hace un año, en la que recaudaron US$ 400 mil, ya habían entrado a la propiedad Fernando Tisné, socio de Moneda Asset Management; Fernando Zavala, socio de la gestora de inversión Alza Group; además de los inversionistas ingleses Charlie Delingpole, fundador y CEO de ComplyAdvantage, y Andrew McKay y Will Armitage, accionistas de Mercado G.

En el año que lleva funcionando en Chile, la firma completa una cartera de más de 60 clientes de distintas industrias, a los cuales cobran entre 10 UF y 30 UF al mes. Ahora, con los recursos obtenidos, Regcheq dará inicio a una segunda etapa: la expansión regional. Partirán por Brasil y México, para lo cual en marzo abrirán oficinas en Sao Paulo -a cargo de Renata Vaz Guimarães- y en Ciudad de México, que liderará Pedro Feres. En esos mercados, el foco estará en las Fintech y empresas ligadas al mundo financiero, pequeñas y medianas. La meta, al cierre de 2022, es llegar a los 300 clientes entre los tres países. ‘Queremos ser los número 1 en Latinoamérica. Es una industria que tiene enorme potencial, porque los procesos para cumplir con la regulación son iguales en todos los países’, menciona Cristóbal Concha, CEO de la firma. ‘El gasto a nivel global de las empresas en compliance suma US$ 300 mil millones, crece 30% al año. En Latinoamérica es del orden de los US$ 8.000 millones, y en Chile, de unos US$ 750 millones. Las mejores prácticas generan valor a las empresas’, agrega Gonzalo Restini, director ejecutivo.

Además de la internacionalización, en la firma quieren desarrollar nuevos modelos y tecnologías en el software.

Consorcio, el mayor inversionista.

En la reciente ronda de financiamiento de Regcheq, Consorcio -el mayor grupo asegurador del país- fue el principal inversionista, aportando US$ 1 millón del total, con lo cual tendrán derecho a nombrar un director. ‘Estamos constantemente buscando oportunidades y en el caso de Regcheq nos pareció que es una empresa que ha logrado satisfacer de muy buena manera una necesidad que está en el mercado, vemos que tiene un enorme mercado potencial para seguir creciendo en clientes y en soluciones adyacentes para complementar la actual oferta de valor. Por todo eso, queremos ir acompañando su crecimiento’, explica Tomás Zavala, gerente corporativo de desarrollo de Consorcio, quien lidera las inversiones en venture capital del grupo financiero.

La reciente inversión es parte del programa de Corporate Venture Capital que en 2019 lanzó Consorcio, a través del cual busca invertir en compañías con alto potencial de crecimiento en el grupo de las Fintech en la región. El mandato del programa fue contar con un presupuesto inicial de hasta US$ 10 millones para invertir, en montos de inversión que van, en su mayoría, entre US$ 500 mil y US$ 2 millones por ronda de financiamiento. Las inversiones las hacen desde la compañía de seguros y hasta ahora, menciona Zavala, han invertido US$ 6 millones en cinco compañías diferentes, con una definición estratégica clara: siempre tomar participaciones minoritarias, apuntando a estar entre 10% y 20% de participación. ‘No buscamos ser controladores de estas compañías, sino que queremos ser un socio. No queremos limitar la capacidad y velocidad de innovar de estas empresas, cuyo ADN está muy de la mano de los fundadores’, explica.

Cuando completen el presupuesto inicial de US$ 10 millones, ‘de todas maneras lo aumentaremos. La compañía está súper entusiasmada y comprometida con seguir desarrollando este negocio’, adelanta Zavala, quien revela que cada mes analizan entre 10 y 20 empresas como opciones de inversión.