El compliance, o cumplimiento normativo, es el conjunto de procesos, políticas y prácticas que implementa una empresa para asegurarse de que cumple con las leyes, regulaciones y estándares éticos que le aplican. Su objetivo es prevenir riesgos legales, financieros y reputacionales, tanto en Chile como en otros países donde la empresa tenga operaciones.
Aunque el término tiene origen anglosajón, en los últimos años ha adquirido gran relevancia en el mundo hispano, especialmente en sectores regulados como el financiero, automotriz, inmobiliario y corporativo.
Implementar un sistema de compliance no solo se trata de evitar sanciones. También fortalece la cultura organizacional, mejora la relación con clientes e inversionistas, y permite a las empresas operar de forma más sostenible y transparente.
Un programa de compliance bien implementado busca:
Asegurar el cumplimiento de la legislación nacional e internacional.
Desarrollar una cultura organizacional basada en la ética y la responsabilidad.
Identificar y mitigar riesgos legales, financieros y reputacionales.
Prevenir la comisión de delitos económicos dentro de la organización.
Mejorar la gobernanza corporativa y la reputación institucional.
Optimizar procesos internos y reducir errores administrativos.
Un sistema de cumplimiento efectivo debe estar estructurado en torno a varios pilares fundamentales:
El punto de partida es definir principios y normas de conducta claros que orienten el actuar de todos los miembros de la organización. Esto se llama Modelo de Prevención de Delitos.
Se deben identificar los riesgos específicos de cada empresa según su industria, tamaño, estructura y operaciones, y diseñar controles preventivos para mitigarlos.
Nuevo scoring de riesgo personalizable en Regcheq.
Es la persona encargada de diseñar, implementar y supervisar el programa de cumplimiento, así como de asesorar a la alta dirección y coordinar las acciones frente a incumplimientos.
Los trabajadores deben recibir formación constante en materia legal, regulatoria y ética, adecuada a sus funciones y responsabilidades.
Es esencial contar con mecanismos seguros y confidenciales para que empleados o terceros puedan reportar irregularidades o infracciones.
Mantén todas del denuncias ordenadas con el Canal de Denuncias Regcheq.
Un buen programa de compliance debe ser dinámico y ajustarse a los cambios normativos, por lo que es indispensable realizar revisiones y auditorías periódicas.
Los programas deben evolucionar constantemente, adaptándose a nuevas amenazas, tecnologías, regulaciones y estándares internacionales.
El Oficial de Cumplimiento (o Compliance Officer) es una figura clave en toda organización que aspire a prevenir riesgos de forma efectiva. Entre sus funciones se encuentran:
En Perú, esta figura es fundamental para la implementación de los Modelos de Prevención bajo la Ley N° 30424 (Ley de Responsabilidad Administrativa de las Personas Jurídicas), siendo el responsable de gestionar el programa de integridad que puede eximir de responsabilidad penal a la empresa.
La implementación del compliance en el Perú ha cobrado un impulso crítico en los últimos años. Las corporaciones y sujetos obligados han avanzado significativamente en esta materia, incorporando canales de denuncia, sistemas de monitoreo y la figura del Oficial de Cumplimiento. No obstante, muchas medianas y pequeñas empresas aún desconocen su relevancia o lo perciben como un proceso opcional, lo que las deja altamente expuestas ante riesgos de lavado de activos o sanciones administrativas.
El marco legal peruano, liderado por la Ley N° 30424 (y sus modificatorias), ha elevado el estándar de cumplimiento esperado por el Estado. Esta normativa regula la responsabilidad administrativa de las personas jurídicas y establece que contar con un Modelo de Prevención adecuado no solo es una medida de mitigación, sino una defensa estratégica que puede eximir a la empresa de sanciones ante la comisión de delitos como cohecho, colusión y lavado de activos. En el entorno regulatorio actual, supervisado por la SBS y la UIF, el compliance ha dejado de ser una ventaja competitiva para convertirse en una necesidad operativa fundamental.
Contar con un modelo de prevención y cumplimiento normativo brinda múltiples beneficios tangibles e intangibles para las empresas peruanas:
Implementar un sistema de compliance eficaz no requiere ser una gran empresa. Algunas acciones clave para comenzar:
Identificar los riesgos legales y éticos más relevantes del negocio.
Establecer políticas y procedimientos internos claros.
Nombrar un responsable de cumplimiento, ya sea interno o externo.
Capacitar a los colaboradores en prevención de delitos y ética empresarial.
Crear canales de denuncia confidenciales.
Utilizar tecnología que facilite el monitoreo y la trazabilidad.
Revisar periódicamente el sistema e incorporar mejoras.
Nuevo Dashboard Regcheq.
El compliance ya no es un lujo reservado a grandes corporaciones, sino un estándar mínimo para cualquier organización que quiera operar con integridad, evitar sanciones y construir relaciones de confianza. En un contexto regulatorio cada vez más exigente, invertir en cumplimiento es proteger el presente y asegurar el futuro.
Un programa sólido de compliance permite anticiparse a los riesgos, fortalecer la reputación, atraer inversionistas y generar una cultura ética. En resumen, es una herramienta estratégica para el crecimiento sostenible y la resiliencia empresarial.
¿Tu empresa ya cuenta con un modelo de cumplimiento? Si no es así, este es el momento ideal para dar el primer paso.