Caso Orellana: Lecciones de KYC y KYB para evitar lavado de activos
El caso de Rodolfo Orellana Rengifo es considerado la red de lavado de activos y desposesión de inmuebles más grande en la historia del Perú. Durante más de una década, esta organización criminal utilizó empresas fachada, testaferros y procesos arbitrales fraudulentos para apropiarse de terrenos públicos y privados, lavando millones de soles en el proceso.
Para las empresas modernas y los oficiales de cumplimiento, este caso no es solo una crónica policial, sino una advertencia sobre la importancia crítica de los procesos de Know Your Customer (KYC) y Know Your Business (KYB).
¿Cómo operaba la red Orellana? La falla del sistema
La red Orellana no operaba en las sombras; utilizaba la legalidad para delinquir. Su estrategia se basaba en:
- Empresas fachada: Creación de cientos de personas jurídicas sin actividad real para triangular dinero.
- Infiltración en el sistema: Uso de notarios, jueces y árbitros para dar apariencia de legalidad a la apropiación de inmuebles.
- Cartas fianza falsas: Emisión de garantías a través de cooperativas no reguladas por la SBS para contratar con el Estado.
El rol del KYB (Know Your Business) para detectar empresas fachada
Si las entidades financieras y socios comerciales de la red Orellana hubieran aplicado un KYB riguroso, habrían detectado señales de alerta tempranas. El KYB busca verificar la legitimidad de una persona jurídica.
Elementos de KYB que hubieran frenado a la red:
- Verificación de Beneficiario Final: Identificar quién estaba realmente detrás de las capas de empresas holding.
- Validación de actividad económica: Contrastar si los ingresos de las empresas guardaban relación con su infraestructura física o número de empleados.
- Cotejo de antigüedad y reputación: Analizar la reciente creación de empresas que repentinamente ganaban contratos millonarios o procesos arbitrales complejos.
KYC: Evitando el uso de testaferros
La red utilizaba personas de bajos recursos o "colaboradores" para figurar como dueños de propiedades valiosas. Un proceso de KYC (Know Your Customer) robusto hoy en día permite cruzar información para detectar estas inconsistencias:
- Perfil Transaccional: ¿Puede un ciudadano sin ingresos conocidos ser dueño de un edificio en San Isidro? El KYC alerta sobre esta falta de coherencia.
- Listas de Vigilancia: Verificación en listas de antecedentes judiciales y noticias adversas.
- Vinculaciones: Identificar si el cliente tiene nexos con personas investigadas o políticamente expuestas (PEP).
Sanciones y consecuencias de un Compliance inexistente
Las empresas y profesionales (notarios, abogados, contadores) que interactuaron con la red Orellana enfrentaron consecuencias devastadoras:
- Responsabilidad Administrativa y Penal: Bajo la Ley 30424, las empresas pueden ser sancionadas incluso si no hubo dolo directo, pero sí negligencia en el control.
- Inhabilitación: Pérdida de la capacidad para contratar con el Estado y cierre de cuentas bancarias.
- Daño Reputacional: El estigma de haber sido el vehículo para el lavado de activos de una de las mafias más grandes del país.
Automatización: La defensa definitiva contra redes complejas
El Caso Orellana tuvo éxito porque la revisión manual de documentos es falible y lenta. Hoy, herramientas como Regcheq permiten realizar un KYC y KYB automatizado en segundos, cruzando datos de la SUNAT, SBS, Poder Judicial y listas internacionales.
La automatización no solo agiliza el negocio, sino que genera una auditoría digital que protege al Oficial de Cumplimiento ante cualquier investigación de la UIF.
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