El pasado 15 de octubre vivimos una nueva edición del Regcheq Night, donde la comunidad de compliance volvió a reunirse para conversar sobre un cambio de fondo en la forma de entender la prevención de delitos.
Durante mucho tiempo, la pregunta fue si tenías un modelo de prevención. Hoy es otra: ¿puedes demostrar que funciona?
Esa fue la conversación de fondo del panel, moderado por Josefina Ríos y con la participación de Tomás Koch, ex Jefe de la Unidad de Fiscalización de la UAF; Isidora Marín Sievers y Cristóbal Concha Noguera. Entre casos, experiencias y algunas risas, fueron apareciendo los puntos ciegos que hoy enfrentan las empresas.
Los puntos ciegos que dejó el panel
- Automatizamos controles que después no sabemos explicar. Tener el control funcionando no es lo mismo que poder justificar por qué existe, qué detecta y qué decisión respalda.
- Juntamos muchos antecedentes, pero nos cuesta analizarlos. El problema ya no es la falta de información, sino convertirla en una decisión fundada.
- Cada institución ve solo una parte del problema. Las redes criminales, en cambio, recorren el circuito completo, y ahí es donde se pierden las señales.
Una ley que todavía no tiene evidencia de cómo se interpretará un buen modelo
Otro punto que atravesó la conversación fue la incertidumbre regulatoria. La Ley de Delitos Económicos aún no cuenta con evidencia clara de cómo se interpretará un modelo bien implementado. Por eso, más que perseguir un estándar que todavía no está escrito, los panelistas coincidieron en la importancia de poder evidenciar qué se hizo, cuándo y con qué fundamento.
El compliance funciona mejor en la mesa donde se toman las decisiones
Quizás por eso lo que más se repitió fue algo menos técnico: el compliance funciona mejor cuando conoce el negocio y se sienta a la mesa donde se toman las decisiones, no cuando llega al final a decir que no.
Un área de cumplimiento que participa desde el inicio puede anticipar riesgos, adaptar los controles a la realidad de la operación y construir una evidencia que no se arma a última hora, sino que se genera día a día.
Lo que nos llevamos
Si hay una idea que resume la noche, es esta: un modelo de prevención no se mide por lo bien que está documentado, sino por lo bien que puede demostrar que funciona. Ese es también el desafío que vemos todos los días con nuestros clientes, y el motivo por el que tener el manual no basta.
Gracias a todos los que nos acompañaron y a quienes hicieron posible una conversación tan franca. Nos vemos en la próxima edición.
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